miércoles, 8 de octubre de 2014

Serán delirios...

Esta noche estoy inspirada y digamos que me he puesto a pensar. Estar aquí hace pensar. Estar aquí es como mirar todo desde lo alto y poder analizarlo todo, hasta el día que vuelvas, y te veas inmersa en la rutina de siempre, que nunca te había parecido nada fuera de lo normal. Estar aquí es tener la oportunidad de, no terminar de madurar (que para eso aún queda mucho) pero sí seguir haciéndolo.
Me he dado cuenta de que soy muy afortunada. Estoy a 6100 kilómetros del lugar de donde no he salido prácticamente en toda mi vida más de una semana, sola. Aunque esto último no es del todo cierto. No estoy sola. Sé quien desde allí me apoya y les siento como si respirasen a mi lado. También tengo aquí, a personas que lejos de ser seres completamente maduros y con experiencia, me han ayudado muchísimo casi sin darse cuenta. Tener a alguien de tu misma edad, pasando por las mismas circunstancias, sintiendo el mismo miedo/inquietud que tú, necesitando esa misma muleta que tú en la que dejarse caer algún rato, es realmente ser afortunado. Porque la muleta está. Sólo hay que saber aprovecharla. Aprovechar el uno del otro, porque nosotros somos nuestras únicas muletas y respaldos aquí. Estar juntos es la conexión más fuerte que podemos tener con nuestro país y de alguna manera nos une y nos convierte en una pequeña familia, porque comparando con el cambio tan brusco que dimos hace tres semanas, nosotros somos lo único que no se nos hace totalmente extraño.
La rutina. La rutina en España. Eso también es algo sobre lo que he estado pensando durante este tiempo. ¿Por qué nuestra vida tiene que ser tan monótona? ¿Por qué no puedo ir nunca al cine el día del espectador a ver una película que estoy deseando ver? No creo que todo esté en los libros. La vida, no está explicada en los libros tal y como es. La experiencia hace mucho y probar, ver, hacer cosas nuevas nunca está de más. Además, ¿quién te dice que no ves una obra de teatro un día y aprendes más sobre una etapa histórica que con un párrafo de tu libro de sociales? Tenemos cultura e información en muchos sitios de nuestro entorno y a nuestro alrededor y quizá no siempre los vemos tan claros.
Aquí, cada tarde es diferente. Pueden tener sus entrenamientos, deberes y otras cosas monótonas, pero no se tienen que quedar en casa estudiando tanto rato y sin embargo es uno de los mejores países en cuanto a nivel de educación. Eso no quiere decir que no estudien y que lo aprendan todo en la calle y viendo películas, pero leen mucho, se interesan por actividades, trabajan día a día y son constantes. Así, se obtienen resultados, y a la vista está.
Es por eso que me gusta tanto esto. No me voy a quejar porque en España tengamos mucha presión con los estudios, deberes, exámenes y demás, porque sería egoísta. Sé que mucha gente tiene problemas y preocupaciones de verdad, que nada que ver tienen con demostrar cuantas horas le has echado a unos apuntes, y me parecería mal decir que mis estudios y sacar buenas notas son más importantes que tantos otros quebraderos de cabeza bastante más graves. Por eso, no me voy a quejar. Pero puedo decir que quizá cambiar no está tan mal, aunque todo comience con algo de miedo. A veces la vida te pide arriesgar y buscar lo mejor para ti, y creo que las rutinas están hechas para buscar siempre algún momento de desconexión. Debemos saber cuáles son nuestras prioridades, y sin quitarle importancia a sacarte el bachiller, eso, no está para mí en el primer lugar. Y no, tampoco sé cual es el segundo lugar ni el tercero, no iba a descifrarlo todo en un mes. Pero lo que sí sé, es que de vez en cuando tomarte un respiro no está mal, que todo en esta vida no se mide con una nota del 0 al 10.

No hay comentarios:

Publicar un comentario